Era una día de sol
Y yo muriendo
Mis dones, los del amor
Esparcidos
Mi alma se despedía
Pero velaron por mí fuerzas
Entre ellas estabas vos
¡cuantas veces jugué
cuantas otras te busqué!
señora Muerte
pero te miré y te despedí
no fui tuya, aún no
era mi viaje, era mi despedida
mi corazón te buscó y sólo quería
acompasar su ritmo
encontró seis latidos
todos vibrando junto a mí
el tuyo, fuerte, dulce, mezquino y generoso
pero estabas allí, junto a mí,
gracias, por aquella vez
y las otras tantas.
Artexier