Es en la noche
donde todo muere,
toda esperanza
diviso la nada
Me invitan a un nuevo renacer
percibo
tantas energías ocultas
de un ayer lejano
Un cantar silencioso
huido de las tumbas
me nombra.
Ambas,
Madre y Amiga alientan con frenesí
este desafío.
Pero a la vez,
invitan al eterno descanso.
Me tiento y me voy,
miles de flores con infinitos colores,
las abrazan,
ellas están en paz
ya no luchan.
Esos mismos colores
las cobijan
y llaman a mis pinceles quietos.
No puedo,
no encuentro junto a ellas mi Luz.
Aquel quien dice amarme,
baila
en los silencios
Entonces hieren sus ausencias
hasta el final.
¡Cómo lamerse tantas heridas de tanta vida!
No lo entendería jamás.
Son torturas sus palabras
y me empujan a un abismo,
donde me ampara sólo el miedo.
Huyo suavemente
con un andar lento y pesado
Lloro por mí,
no hay consuelo
¿Dónde reconstruir
estos fragmentos esparcidos?
Mi mente divaga para resistir
Me pienso y me tengo.
Desconozco la naturaleza
de esta mi nueva existencia
No me veo
Todo es un juego cruel
Sólo está la nada.
Miradas
a lo lejos
me abandonan
en este camino incierto
Que es
¡Vivir!
Artexier