Jacqueline Klein Texier
por

Juan Orellana
Artista plástico y docente
Vicerrector de la Escuela de Bellas Artes
"Manuel Belgrano"

ABRIL 2000




El proceso creador interno volcado al mundo externo

Fluidez, afectividad, creatividad, erotismo, trascendencia, son las líneas de la vida que desarrollamos durante toda nuestra existencia.
Buscamos un equilibrio permanente, buscamos desarrollarnos, buscamos querernos, buscamos expresarnos, buscamos..., buscamos y en ocasiones encontramos. Inventamos, gozamos y seguimos buscando.

El éxito humano trasciende a partir de sus propias convicciones. Las imágenes de lo simbólico, desarrolladas en estas obras de arte, hacen que el espectador se vea involucrado en un clima de misterio, envuelto en la inspiración de Jacqueline, la pintora, sus búsquedas, su creatividad, su poesía.

La vitalidad y potencia que emanan de sus obras, transforman el espacio y los sentidos en una vivencia extraordinaria.

Las imágenes y los temas absolutamente contemporáneos, expresan sus nuevos mundos explorados a través de un estado de introspección sobre conceptos humanos que no son comunes en la expresión.

La relación de Jacqueline con la pintura y su entorno enriquecen el mundo de la representatividad, siendo ellas tan actuales como la transformación y los cambios de la vida.

La productividad hace honor a nosotros los Hombres, que a través de la esperanza y el trabajo, aún en situaciones diversas, siguen construyendo las ilusiones de sus percepciones; depositando el amor y su fe en los disparadores que emergen de su interior.

Jacqueline, una poeta por partida triple.